viernes, 30 de enero de 2009

De aquí y halló. Gas.

Los exámenes me están matando vivo, valga la redundancia. La incertidumbre de no saber qué as se van a sacar los profesores de la manga al poner las preguntas, qué justificación van a usar para colar una pregunta casi indescifrable en una batería de ítems, que así los llaman. Psicólogos; o cabrones sociópatas rascamuelles y demás calificaciones hematofonéticas, ya sabe usted a qué me refiero. Por falta de inventiva mediocre no será, que estudiando le insuflan a uno conocimientos vaporosos por un tubo. Quiero vacaciones, volver a vivir sin medias incertidumbres y recuperar la capacidad de maldecir con solidez. De hecho con recuperar la solidez de estómago mental y perder la hinchazón me doy con un canto en el cráneo, desde fuera. O yo qué sé, podría decir que con tener tiempo suficiente para asimilar todo lo que veo últimamente -años, jajaja- me daría por satisfecho. Si es que, volviendo a lo de antes, tengo a las neuronas soplando todo el día. No seré tan maleducado de decir por dónde, que estoy a la mesa y entre mis propósitos está el reformarme. No sé si tú -o vosotros- sí pero yo no quiero saber cómo. En la mesa se me mezcla todo, si tengo los libros una cosa y si tengo esto pues otra y al final acabo de metáforas hasta el culo y escribiendo por ende. Sin dotar de sentido a nada por contigüidad de conceptos y solo alguno por continuidad intuitiva. Por cierto, si alguien capta en lo que escribo algo que se me pase que me lo haga notar, a ver si así acorto el proceso de solidificación de ideas -dicho en el sentido en que no lleva la coña implícita. Y hablando de exorcitar pensamientos tengo otro, ya puedo decir aquello de "I'll be driving babe" con toda la intención y respetando todos los sentidos de la frase que yo contemplo -los que no tienen que ver con mi persona ni mis posesiones adquiridas no entran, ya que no puedo tener poder sobre terceras personas sobre las que no tengo poder. Y eso, es pechoso, tanto que cuando le miras la delantera se te acelera el pulso. Y a las mujeres también, no sé cómo pero también. Y no hablemos ya de... Por cierto, de nuevo, "siento" no haber respetado aquello de esperar a acabar los exámenes para evitar contaminar la ecología bloguil -y para recentrarme en el estudio a puñetazos si hiciera falta cada vez que me desvío- y también decorar tanto el "eso, aparca el blog hasta que acabes los exámenes que sino..." o como fuere. Era inevitable, venía ya de tiempo atrás y a ti que tanto te gusta la química, David, no se te pasará por alto que cuando un gas se concentra demasiado en un recipiente que no lo aguanta pueden ocurrir "cosas" -mis conocimientos ya no dan para más.