sábado, 27 de diciembre de 2008

Sencillamente, primero.

Lo que más dificulta al escribir es el querer escribir: querer expresar algo sin tener idea de cómo, no teniendo un cometido que te guíe y tampoco sabiendo cómo lo entenderá aquel que lo vaya a leer. Descargar a ciegas y sobre desconocidos unas pretensiones, un espíritu inflamado que, de nuevo, no son más que esperanzas. Unir palabras sin una influencia que las cohesione, casi. Escribir es difícil y eso que llamamos ingenuamente "inspiración" es uno de los peores problemas de todo creador. Acabar de escribir algo teniendo la sensación de haber dicho todo lo que se quería decir pero sin haber dicho nada supone un error que se hace difícil de superar. Y escribir reflexionando a cada poco, sólo escribiendo, ya no es sólo escribir sólo plasmar las palabras tal cual llegan. Querer redactar lo cambia todo. Me parece apropiado para un comienzo rebelarme contra mi forma de hacer las cosas porque, según pasa el tiempo, uno va cambiando y con la experiencia uno acaba por hacer las cosas de forma distinta a como las empezó. O eso se tiende a interpretar. Juzgando pero sin juzgar, lo cómodo es asumir que lo último es mejor que lo anterior, en vez de distinto. Lo último nos queda más cercano, las influencias del pasado se olvidan y rara vez se descubren textos tan hábiles que nos evocan cada vez la misma escena y de la misma forma. Así nos queda siempre una última sensación despótica que suplantamos como opinión. Contra eso quiero rebelarme. Espero textos únicos, tanto escritos como redactados, independientes con todos sus descuidos y yerros. Míos ahora y míos mañana. Por estas presento mi debut en el intrincado sueño que resulta de querer hacer de comunicador.

1 comentario:

Jigoku Shôjo dijo...

Como te dije que haría, mi comentario es para decirte que tienes muy poca vergüenza, que en todo este tiempo que has estado escribiendo en el blog no me hayas dicho que lo tenías ¬¬
Te odio Cane-chan, te odio Cane-chan, te odio Cane-chan, etc.
Después de desahogarme, te diré que en algo tienes razón: es complicado escribir o hacer de comunicador como has dicho al final.
Continuaré leyéndote, a ver si tus textos son tan únicos como pretendes.