domingo, 22 de febrero de 2009

No es filosofía

Eres una hoja marchita y te vas a caer. Lo estoy viendo. Y cuando te caigas del árbol que te sostiene planearás; o volarás y llegarás al suelo. No pienses ni por un segundo que pretendo pisarte. Como tú hay miles, cientos de miles. De donde vienes tú, otras tantas más. No te voy a buscar para pisarte. Imagina que eres tan importante que alguien querrá guardarte para su colección. Si tienes suerte y eres bella puede que tengas suerte y te rescaten. Yo, para mí; cuatro, cinco o incluso una pierden valor. Lo preferiría si no os cayeseis, el trabajo que me ahorraría si pudiera subsistir sin vuestras absurdas caídas. Y sin embargo he de agradeceros que os descolgueis de la madre que os parió. Por otra parte, pocas cosas hay más cómodas que una cama de hojas, son de calentitas. Ahora que lo pienso me alegra que os caigais, sobre todo cuando os lleva un fuerte viento y os arranca vuestras patéticas existencias. Cuando os rompen las corrientes vuestra agitación me acuna. Si fuerais como yo que siempre estoy preparado. Proveo para mi vida, me anclo y no me dejo llevar venga el viento que venga. En su día ya preví mi futuro y cuando comprendí lo que era de mí me dejé enganchar. Quiero seguir deseando escapar. Os odio porque sois libres de perecer, envidio que seais inconscientes del dolor que me produce esa libertad. Imagino que pensais que mientras vivís dependeis de cuatro cosas y que hagais lo que hagais nada cambiará, si solo sois hojas. Os odio y os envidio porque no sabeis quien soy ni lo necesitais. Me haceis aborreceros, necesito aborrecer la idea que me sugerís. Antes de estar marchitas gritais alegres "¡mira cómo vuelo!", os oía y me reía; y lo sigo haciendo. Si supierais lo que significa volar no soñaríais con ello. Marchitar, caer y marchitar. Lo mejor es cuando empezais a caer y solo sois unas pocas. Cuando, como yo, os ven y se ríen. Os revolveis solas sin planear y casi pareceis libres. Que triste cuando, luego, todas haceis lo mismo y seguis pensando que un giro acá o allá os hacen diferentes. Yo lo veo y me río. Tantas generaciones y siempre veo lo mismo en vosotras. Naceis iguales, creceis iguales, os marchitais de la misma forma y aún entonces seguís creyendo que en nacer, crecer y marchitaros cada una sois únicas. Venid conmigo un momento. Venid solas o a montones, no me costará demostraros que sois singulares, hasta ahí lo llevais bien. Pero cuando vayais a alcanzar a comprender que no hay nada exclusivo en vosotras será demasiado tarde. Y yo me reiré. Si sois capaces de captar más sol os llamais mejores sin importaros la consecuencia. Si sois capaces de dividir más vientos os decís más fuertes, pero no pensais en la fuerza del viento. Si captais más agua cuando os llueve, si un viento cualquiera os hace silvar mejor, si os toca alguna otra criatura buscais la glorificación con desmedida. Y os pavoneais a la primera oportunidad, "yo soy, yo he, mi", venga lo que venga. Eso no lo envidio, ya lo hice alguna vez. Depués me di cuenta de que el sol no me conoce, al viento lo dominan unas circunstancias que no entiendo, el agua la roba el viento sin respetar cualquier aliento y ya no hablo con nadie porque nadie ha hablado conmigo nunca. Con suerte soy un camino, un segmento de muchas curvas o quizá una suma mal hecha porque no debería ser una suma. También pensé que era una suma porque sumaba, menos mal que me di cuenta. Y con todo no consigo odiaros porque si fuese vosotros os odiaría. Porque me veo como alguien que ya actúa con sus meras palabras y no necesita repetir sus palabras con actos iguales, sabe que no le es posible interactuar de forma exacta con las palabras que ha dicho y su salida es cargar sus actos con la benevolencia de sus intenciones. Procuro hacerlo todo para vosotros que haceis sin procurar nada y que a todo llamais bonito si lo sentís, porque no lo pensáis. Me aburro con vuestro contínuo devenir, que vuestro anclaje con el resto sea tan frágil y tan distante de los demás y sólo cuando os deshaceis os veis como parte de un todo, porque es inevitable. De verdad que me aburro de barreros y estoy harto de pensar que pasaremos nuestros días repitiendo las mismas intenciones. No quiero volar como vosotras para salir de aquí, lo que quiero es descubrir mi libertad y poder advertir mis silencios. Ser consciente con toda la constancia posible de todo lo que ocurre y no dudar de si pertenezco a donde sé que pertenezco. Sé que pertenezco pero el dónde se escapa de mis palabras, pertenezco y no estoy. Asumo que mis facultades nunca darán de sí lo suficiente como para jugar como iguales con mis sueños, hay algo que siempre se pasa por alto y más aún si se piensa que se ha tenido todo en cuenta. También estoy encerrado en la fantasía, por eso le hablo a las hojas.

1 comentario:

Jigoku Shôjo dijo...

Tío, me encanta cómo escribes, poco a poco me estoy leyendo lo que has ido redactando, aún me queda bastante pero por ahora, me gusta mucho lo que he visto.
Algunas historias son raras, otras divertidas o las dos cosas a la vez, otras parecen autobiográficas xDD aunque no sé si así será... ha habido alguna que me ha hecho pensar, no sé si porque no lo entendía del todo o porque simplemente te lleva a hacerlo xD
Bueno, voy a seguir con mi tarea de leerte xD